Érase una vez una princesita requetepresumida y requetecaprichosa. Como quería ser la más guapa del mundo se había operado la nariz, las orejas, las tetas, los morros,....¡y vete tú a saber cuántas cosas más!
Además pasaba todo el día comprando vestidos, joyas, zapatos, etc., etc., etc...
Un día, sus padres decidieron que ya iba siendo hora de que se casara a ver si así se convertía en una chica responsable y feliz. Para ello, celebraron una gran fiesta a la que invitaron a todos los reyes y príncipes de otros países.

El más guapo y encantador fue el escogido por "Piji Caprichos". Él no estaba muy convencido pero empezó a visitarla para ver si surgía el flechazo...
¿Sabéis qué ocurrió? Pues que la princesita le hacía esperar horas y horas porque no sabía qué ponerse...
-"¡Oiggg, este me hace gordaaaa! ¡Oiggg, este me aprieta en el ombligo! ¡Oiggg, este me hace mayooor! ¡Oiggg, este me marca mucho culoooo! ¡Oiggg, este sombrero me pone las orejas de soplillo! ¡Oiggg, estos zapatos suenan a hipopótamo! ¡Oiggg, oiggg, oiggg...! ¿Qué me pongo?"

Su doncella estaba hartísima de sacar y guardar ropa en el armario, y también de ir cada 10 minutos a rogarle al príncipe que esperara. Y éste también estaba ya aburridísimo de aguantar, pero.......se había fijado en María, la doncellita, que era preciosa aunque iba vestida con ropa llena de remiendos y zapatos rotos porque Piji no quería que pareciese guapa.
Así que cuando la presumida princesa apareció, él no le hizo ningún caso y le dijo adiós para siempre.
Empezó a cortejar a María y logró convencerla para que se casara con él, cosa que no le costó mucho porque ella se había enamorado nada más verle pero pensaba que era un amor imposible.

Pero a veces los sueños se hacen realidad: Se casaron y fueron muuuuuuuy felices y al poco tiempo tuvieron un bebé preciosísimo, y luego otro, y otro,....

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Autor: Khaverah